miércoles, 3 de julio de 2013

Al escribir estamos solos.





Esa faceta que toda mujer necesita. Sí, esa misma. A veces, simplemente no queremos estar bien. Es decir, no quiero sentir ese peso hueco horroroso, como cuando sientes ese nudo en la garganta incontrolable. Pero, quieres sentir canciones trisites. No de esas canciones monotomas que solo repiten “tu me quieres, pero yo te amoo” o “Aléjate de mi antes que te mienta”. Es de esas canciones que son tristes porque logran transmitirte algo hermozo. Algo que no solo te mueve y dices “la letra está de puta madre” o “que buena canción”. Sino de verdad esas canciones que te tocan y te hacen suyas. 

Sí y No. No estoy en “mis días”. No estoy triste. Pero tengo esa sensación de mirar películas románticas y no ponerme en un modo  cheesy, sino que es algo más, inexplicable. Es como si el destino me pusiera  los pasos para llegar a un estado emocional, melancólico, reflexivo y filosófico.  Y a la vez, que me revuelva mi línea de tiempo y todos mis sentimientos. ¿Dios nos hizo mujer o nosotras nos hicimos así?

Y bueno. Estaba en uno de mis “pasos” de llegar a ponerme emotiva y empática con situaciones (películas, series, personajes ficticios) que me rompen el corazón, y en la película (paso #5) la chica dice “necesito estar sola para escribir”. Yo, fiel a mi estado emocional empático y romanticón me acordé de algo que me aterra y que me hace feliz a la vez: el miedo a quedarme sola.
Siempre que quiero abordar estos temas existenciales e intentar  enterme siquiera yo misma (aunque sea un poquito) y siempre se me viene este tipo pensamiento: que cursi que estas huevona. Lo que pasa también, es que no sabemos entender el dolor de los demás. Siempre pensamos que lo sobre exageran.  Me encantaría poder explicar de una manera sencilla y rápida lo que se siente sentirse solo. Más que nada, lo feo que  se siente tener que acostumbrarte a tu soledad. ¡y vamos!

 Una vez mi profesora de atletismo me dijo algo muy cierto :”Una carrera es como la vida, Romina, puedes tener a miles de personas a tu costado, apoyándote, peor al final, la carrera la tienes que ganar tu sola”. Es simplemente muy jodido.

Podría ponerme en el plan medio estúpido de “porque carajo no encuentro a alguien” y sacar  varias (muchas) respuestas hacia ello, no soy infeliz. Por ahora. 

Y es allí el problema. “Por ahora”. A veces, creo que necesitamos tener a alguien, pero en serio. NO estoy contando un cuento de princesas. No. Pero, carajo, todos queremos a alguien lindo que nos abraze. Explicitamente: que nos quiera.  Y no me refiero lindo de “guapo”, porque alguien que me quiera siempre será lindo. Y viene la pregunta: ¿ si yo casi ni me fijo en lo físico, porque sigo sola? ¡Están las pruebas! En los últimos tres años, todos los chicos que me han gustado no eran “representantes de la belleza canónica”. Pero cada vez que me gustaban más, me parecían más lindos (lamentablemente) 

Ahora, he escuchado en más de varias oportunidades que la vida del escritor es muy solitaria. Okey, no soy escritora, estudio comunicacion y periodismo (lo que es un sinónimo de escribir, pero con otros fines). Pero, escribir es lo que soy. Es que me gusta tanto,  que a veces quisiera desaparecer para solo poder escribir y escribir y escribir. Me encanta el periodismo y me encanta las comunicaciones. Ahora, esto me permitirá hacer mi vida, ¿disfrutar del amor?
*Voces*: ¿Periodista? No vas atener horario, vas a estar por todos lados. Vida de buenos, pero vida sola.

Soledad.

¿Cómo una persona que tiene terror a quedarse sola, a tener una vida solitaria puede gustarle tanto una vida que es sinónimo de una vida apartada? 

Amo escribir. Pero todas esas habladurías tienen algo de verdad, y esque al escribir estamos solos. Es el único momento en que me siento feliz y a la vez aterrada.
Escribir para mi entonces, debería llamarse amor. Porque al parecer me puede haer muy feliz. Pero también me causa incertidumbre, melancolía y-porqué no- dolor.
¿Qué nos queda kleps?-me pregunto. Seguir. Siempre.  

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